mayo 18, 2022

Ciudad

Para Pagani, el traspaso de la Justicia a la Ciudad «estará en marcha» antes de fin de año

El funcionario es uno de los que trabaja en la implementación del traspaso de la Justicia nacional a la Ciudad, a partir del acuerdo que firmaron el mes pasado el Presidente Mauricio Macri y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Dichos convenios incluyen el traspaso de la Justicia Penal (incluida la de menores) y la Justicia de Consumo, el Registro de la Propiedad Inmueble, y la Inspección General de Justicia (IGJ), y deberán ser ratificados tanto por la Legislatura porteña como por el Congreso de la Nación.

«Ahora va a depender de la voluntad política. En la Legislatura estimamos que el tema se votará en las primeras sesiones del año, y luego en el Congreso. Desde el momento de la última ratificación correrá un plazo de 120 días y en el día 121 todas las competencias serán ejercidas por la Ciudad. Imaginamos que hacia fin de año vamos a tener el proceso de transferencia ya plenamente en marcha», precisó.

Como adelantó Télam, el traspaso de la Justicia Penal contempla, en esta primera etapa, sólo las 54 estructuras vacantes de ese fuero, que incluye juzgados, vocalías, fiscalías y defensorías sin titular nombrado.

«Con la Justicia de Consumo será más fácil porque si bien existía en Nación, no se había puesto en marcha todavía», explicó Pagani.

El funcionario insistió en que el proceso se va a hacer sobre la base del consenso. «Necesitamos que todos estén contentos y convencidos. Por eso iniciamos el traspaso de estructuras vacantes. Si alguien no está convencido de que vamos a mejorar la prestación de justicia, mejor que se pase cuando lo esté. Creemos tener las herramientas para mostrar en los hechos que la Justicia de la ciudad va a ser más eficiente para los vecinos. Una vez que eso suceda, lo demás se va a dar por una cuestión de sentido común», consideró Pagani. «Vamos a trabajar para que esto sea un proceso de seducción y no de imposición», agregó.

Consultado sobre el rechazo que el traspaso generó tanto entre los magistrados como en el gremio judicial, el funcionario separó esas dos órbitas.

«Tenemos una relación con los gremios en la ciudad que nos ha permitido trabajar hace muchos años juntos, incluso se obtuvo un convenio colectivo de trabajo que genera una ventaja que en el ámbito nacional no existe. Nos vamos a poder sentar a charlar y acercar soluciones, teniendo en cuenta que no va a haber afectación salarial, ni cambio de obra social, ni de régimen jubilatorio. No va a haber ningún derecho cercenado», indicó.

«Con los jueces la discusión tiene otro condimento. Yo puedo entender la resistencia al cambio, es lógica. Pero no hay argumentos para entender que esto provoque algún tipo de afectación ni desde la función ni desde lo económico. Es una resistencia más cultural, sociológica. Deben percibir que ser un juez porteño implica un detrimento con relación a a ser un juez nacional, pero no es así, es una cuestión de formas», opinó.