febrero 6, 2026

Sociedad

Grave ataque de un perro a una niña de dos años en un restaurante de Capitán Sarmiento

Una niña de dos años, oriunda de la ciudad de San Antonio de Areco, sufrió graves lesiones en el rostro tras ser atacada por un perro el sábado 13 de diciembre por la noche dentro del predio del restaurante “La Mancha – Cocina de Fuegos”, ubicado sobre la calle Alfredo J. Palacios al 1600, en una zona semi-rural de la ciudad.

El hecho ocurrió alrededor de las 22 horas, cuando la menor se encontraba jugando en el sector exterior del establecimiento, en inmediaciones de la galería del salón. De acuerdo a la información recabada y a lo consignado en una denuncia penal presentada ante la Justicia, el animal se abalanzó de manera sorpresiva y la mordió en distintas zonas del rostro, provocándole múltiples heridas cortantes y punzantes, incluyendo nariz, mejillas y mentón.

El perro involucrado pertenece a los propietarios del restaurante, Carlos Adolfo Mas y Marilina Salvi Antonelli, quienes también residen en el mismo predio donde funciona el establecimiento gastronómico. Tras el ataque, la niña fue trasladada de urgencia al Hospital San Carlos de Capitán Sarmiento y posteriormente derivada al Hospital Universitario Austral, donde recibió atención médica especializada y suturas. Las secuelas definitivas, tanto físicas como psicológicas, aún no pudieron ser determinadas por los profesionales de la salud.

Según surge de la denuncia penal, el perro ya habría manifestado comportamientos agresivos con anterioridad. En ese sentido, se dejó constancia de un episodio previo ocurrido semanas antes, en el cual el animal habría intentado atacar a una persona adulta en el mismo lugar, situación que fue advertida a personas vinculadas al restaurante. Pese a ello, no se habrían adoptado medidas de control ni seguridad, como sujeción, bozal u otras acciones preventivas, en un espacio de concurrencia pública y familiar.

A raíz de lo sucedido, se inició una investigación judicial para determinar eventuales responsabilidades por lesiones ocasionadas por imprudencia o negligencia. En la causa se incorporaron certificados médicos, denuncias hospitalarias por mordedura de animal y material fotográfico, entre otras pruebas.

El episodio generó conmoción y preocupación en la comunidad local, y volvió a poner en agenda el debate sobre la tenencia responsable de animales y las condiciones de seguridad en establecimientos gastronómicos que reciben a familias y niños. Desde distintos sectores se reclama que se refuercen los controles y que se adopten medidas preventivas para evitar que hechos de esta gravedad vuelvan a repetirse.