Antes de la visita del Papa, trasladaron a casi 1.400 presos de Devoto a Marcos Paz

El Gobierno nacional aceleró el cierre de la cárcel de Villa Devoto, la última unidad penitenciaria dentro de la Ciudad, y trasladó en cinco días a cerca de 1.400 internos al complejo de Marcos Paz. En el penal quedan 74 detenidos, según informó la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
El traslado se produce a pocas semanas de la visita del papa León XIV, que estará en la Argentina del 8 al 11 de noviembre y tiene previsto un breve encuentro con un grupo de presos en Devoto. Los participantes son seleccionados a través de la pastoral carcelaria, y el encuentro durará unos 20 minutos e incluirá una bendición.
La mudanza generó críticas de organismos de derechos humanos. El CELS sostuvo que los traslados comenzaron sin aviso a las familias, a los abogados ni a los organismos de control, y la Procuración Penitenciaria de la Nación presentó un hábeas corpus colectivo. Familiares de los internos denunciaron condiciones de alojamiento “inhumanas” en el nuevo destino y falta de medicamentos, colchones, frazadas y productos de higiene.
El cierre de Devoto había sido acordado en 2018 entre la Nación y la Ciudad, y la mudanza debía completarse en 2020, tras las obras en Marcos Paz, pero se postergó durante años. El penal, inaugurado hace casi un siglo, dejará así de funcionar en el barrio porteño que le dio su nombre.
